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acoso digital tras una separación

Acoso digital tras una separación: cómo conservar pruebas para un informe pericial

Tras una separación o ruptura, algunas situaciones personales pueden trasladarse al entorno digital. Mensajes insistentes, insultos, amenazas, publicaciones en redes sociales, difusión de información privada, perfiles falsos, llamadas reiteradas o accesos no autorizados a cuentas pueden convertirse en un problema serio, en una caso de acoso digital tras una separación.

En estos casos, muchas personas reaccionan bloqueando, borrando conversaciones o eliminando publicaciones para intentar cortar la situación cuanto antes. Desde el punto de vista emocional puede ser comprensible, pero desde el punto de vista probatorio puede ser un error: si la información desaparece antes de documentarse correctamente, puede ser más difícil acreditar lo ocurrido.

Un informe pericial informático puede ayudar a conservar y ordenar evidencias digitales relacionadas con una situación de acoso, hostigamiento o conflicto personal. La Ley de Enjuiciamiento Civil contempla como medios de prueba documentos, dictámenes periciales e instrumentos que permiten reproducir o archivar palabras, datos, imágenes y sonidos relevantes para un proceso.

Qué puede considerarse acoso digital tras una separación

En un contexto personal o familiar, el acoso digital puede adoptar muchas formas. No siempre se limita a insultos directos o amenazas explícitas. Puede incluir mensajes repetidos por WhatsApp, SMS, Telegram o redes sociales; comentarios ofensivos en publicaciones; creación de perfiles falsos; envío de correos intimidatorios; difusión de datos personales; publicación de fotografías sin consentimiento; intentos de contacto constantes; llamadas reiteradas; vigilancia de la actividad online; o accesos no autorizados a cuentas personales.

El Código Penal español regula distintas conductas relacionadas con amenazas, coacciones, descubrimiento y revelación de secretos, injurias, calumnias y otras formas de afectación a la intimidad o libertad de la persona, aunque la calificación jurídica concreta debe hacerla un abogado o el juzgado en función del caso. Desde el punto de vista del perito informático, lo importante no es calificar jurídicamente los hechos, sino documentar técnicamente la evidencia digital disponible.

Por qué no conviene borrar mensajes o publicaciones

Cuando alguien recibe mensajes ofensivos o intimidatorios, la primera reacción suele ser borrar la conversación, bloquear al remitente o eliminar comentarios. El problema es que esos mensajes pueden ser precisamente la evidencia que después se necesite conservar. Borrar una conversación puede hacer que se pierdan fechas, horas, números de teléfono, perfiles, archivos adjuntos, audios, imágenes o contexto anterior y posterior. También puede dificultar la elaboración de un informe pericial si ya no es posible acceder al contenido original. INCIBE recomienda guardar evidencias en casos de ciberacoso mediante capturas de pantalla de mensajes, publicaciones o pruebas que puedan servir para exponer el caso o denunciarlo si fuera necesario. Sin embargo, cuando el contenido puede tener relevancia legal, no basta con guardar capturas de cualquier manera. Conviene conservar la información original y valorar si es necesario un informe técnico.

Qué pruebas digitales conviene conservar

En una situación de acoso digital pueden ser relevantes muchas fuentes de información.

Pueden conservarse conversaciones de WhatsApp, mensajes de Telegram, SMS, correos electrónicos, comentarios en redes sociales, publicaciones, historias, perfiles, enlaces, capturas, audios, vídeos, llamadas, notificaciones, solicitudes de amistad, mensajes privados, archivos adjuntos o registros de acceso a cuentas. También pueden ser importantes los datos de contexto: fechas, horas, nombres de usuario, números de teléfono, URL, identificadores de perfil, imágenes de perfil, secuencia de mensajes, publicaciones anteriores o posteriores y cualquier elemento que permita comprender mejor la situación. En algunos casos, los testigos online o herramientas de certificación pueden servir para recoger evidencias digitales en una fecha y hora determinadas mediante sistemas basados en firmas digitales, según explica INCIBE.

WhatsApp como prueba de acoso digital

WhatsApp suele ser una de las principales fuentes de prueba en conflictos personales. A través de esta aplicación pueden recibirse insultos, amenazas, reproches, presiones, mensajes reiterados o comunicaciones que la persona afectada considera relevantes. El problema es que una captura aislada puede no ser suficiente. Puede estar recortada, puede no mostrar el número de teléfono, puede no incluir fechas completas o puede no reflejar la conversación completa. En un informe pericial de WhatsApp se puede documentar la conversación disponible, identificar participantes visibles, registrar fechas y horas, recoger mensajes relevantes, incluir archivos adjuntos y explicar la metodología seguida.

El objetivo no es seleccionar frases sueltas, sino conservar la evidencia de forma ordenada y técnicamente comprensible.

Redes sociales, perfiles falsos y publicaciones ofensivas

El acoso digital también puede producirse en redes sociales. Puede manifestarse mediante comentarios en publicaciones, mensajes privados, menciones, difusión de rumores, publicaciones ofensivas, creación de perfiles falsos o campañas de desprestigio. En estos casos es especialmente importante actuar con rapidez, porque el contenido puede eliminarse, modificarse o quedar inaccesible si el perfil cambia de configuración o se bloquea el acceso. Un perito informático puede documentar la existencia del contenido, la plataforma en la que aparece, los perfiles visibles, la fecha de revisión, el contexto de la publicación y otros elementos técnicos observables. La función del informe no es afirmar por sí mismo que existe un delito, sino conservar y explicar técnicamente la evidencia digital para que pueda ser valorada por el abogado o el órgano competente.

Accesos no autorizados a cuentas

En algunas separaciones o conflictos personales, la situación de acoso no se limita a mensajes directos. También puede haber sospechas de acceso a cuentas personales: correo electrónico, redes sociales, cuenta de Google, Apple ID, WhatsApp Web, Instagram, Facebook, TikTok o servicios en la nube. Si alguien accede a una cuenta sin autorización, puede consultar correos, fotografías, ubicaciones, búsquedas, mensajes, documentos o información privada.

En estos casos, no conviene cerrar sesiones o cambiar contraseñas sin documentar previamente lo que aparece, especialmente si se necesita un informe pericial. Desde el punto de vista de seguridad puede ser necesario actuar rápido, pero desde el punto de vista probatorio conviene valorar cómo conservar los indicios antes de modificarlos.

Qué puede hacer un perito informático

Un perito informático puede revisar y documentar evidencias digitales relacionadas con una situación de acoso o vigilancia digital. Puede analizar conversaciones, publicaciones, correos, perfiles, dispositivos, cuentas, sesiones activas, archivos adjuntos, capturas, actividad visible y otros elementos técnicos disponibles. También puede ordenar cronológicamente los hechos, relacionar mensajes con archivos, identificar perfiles visibles, documentar fechas y horas, explicar la metodología seguida y reflejar las limitaciones del análisis.

Esto último es importante. Si no se analiza el dispositivo de la otra persona, el informe no debe afirmar qué contiene ese dispositivo. Si solo se revisa el teléfono o cuenta de la persona afectada, las conclusiones deben limitarse a lo observado en ese entorno. Un informe pericial serio no exagera. Documenta lo que se puede comprobar técnicamente.

Diferencia entre capturas e informe pericial

Una captura de pantalla puede ser útil como primera evidencia, pero tiene limitaciones. Puede ser incompleta, puede perder contexto o puede ser impugnada por la otra parte. Un informe pericial permite presentar la información de forma más estructurada. Puede explicar de dónde procede la evidencia, cómo se ha revisado, qué contenido se ha localizado, qué fechas aparecen, qué perfiles intervienen y qué limitaciones existen.

La diferencia no está solo en “tener una imagen”, sino en poder explicar técnicamente cómo se ha documentado esa imagen o conversación.

Qué hacer si estás sufriendo acoso digital tras una separación

Si estás recibiendo mensajes, llamadas, comentarios o publicaciones que pueden constituir acoso digital, conviene actuar con prudencia.

  • No borres conversaciones.
  • No edites capturas.
  • No respondas con insultos o amenazas.
  • No elimines publicaciones antes de documentarlas.
  • No cierres sesiones sospechosas sin valorar si deben registrarse antes.
  • No cambies de dispositivo sin conservar el anterior.
  • No esperes demasiado si el contenido puede desaparecer.

Lo recomendable es conservar la evidencia, anotar fechas y plataformas, guardar enlaces cuando existan y consultar con un profesional si la situación puede tener relevancia legal. Si existe riesgo físico, amenazas graves o peligro inmediato, la prioridad no es el informe pericial, sino la seguridad personal y contactar con las autoridades o servicios de emergencia.

Cuándo solicitar un informe pericial

Puede ser recomendable solicitar un informe pericial cuando existen mensajes reiterados, amenazas, insultos, publicaciones ofensivas, comentarios difamatorios, perfiles falsos, accesos no autorizados, difusión de información privada o comunicaciones que puedan ser relevantes en un procedimiento. También puede ser útil cuando el abogado necesita recibir la información de forma ordenada o cuando se teme que la otra parte niegue el contenido, borre publicaciones o cuestione las capturas. El informe pericial no sustituye al abogado. Su función es documentar técnicamente la evidencia digital para que pueda ser valorada dentro de la estrategia legal correspondiente.

¿Necesitas documentar una situación de acoso digital tras una separación?

En Perita Informática elaboramos informes periciales sobre WhatsApp, redes sociales, correos electrónicos, perfiles, publicaciones, accesos a cuentas y otras evidencias digitales relacionadas con situaciones de acoso, conflictos familiares o separaciones. Si estás recibiendo mensajes, comentarios o publicaciones que pueden ser relevantes, no borres ni modifiques la información antes de consultarnos. Podemos ayudarte a conservar la evidencia y preparar un informe técnico para que tu abogado valore los siguientes pasos.

Preguntas frecuentes

¿Sirven las capturas de pantalla para denunciar acoso digital?

Pueden servir como primer indicio, pero no siempre serán suficientes. Si la otra parte niega el contenido o las capturas pueden ser discutidas, conviene valorar un informe pericial informático.

¿Qué pruebas debo guardar si recibo acoso por WhatsApp?

Conviene conservar la conversación original, fechas, horas, número de teléfono, mensajes, audios, imágenes, vídeos y cualquier archivo asociado. No es recomendable borrar el chat si puede tener relevancia legal.

¿Se pueden peritar publicaciones de redes sociales?

Sí. Se pueden documentar publicaciones, comentarios, perfiles, mensajes privados, imágenes, vídeos, URL y otros elementos visibles de la plataforma, según el acceso disponible y el estado del contenido.

¿El perito decide si existe acoso digital tras una separación?

No. El perito informático documenta técnicamente la evidencia digital. La valoración jurídica corresponde al abogado y, en su caso, al juzgado.

¿Qué pasa si la otra persona borra los mensajes o publicaciones?

Si el contenido desaparece antes de documentarse, puede ser más difícil acreditarlo. Por eso conviene actuar con rapidez y conservar la evidencia cuanto antes.

¿Puedo bloquear a la persona que me acosa?

Desde el punto de vista de seguridad personal puede ser necesario. Pero si necesitas conservar pruebas, conviene documentar antes los mensajes, perfiles o publicaciones relevantes, siempre que hacerlo no ponga en riesgo tu seguridad.